Hamish Fulton

39582.jpg

Nacido en Inglaterra en 1946 en la actualidad vive en Londres. Estudió en la St. Martins School of Art en donde se forma inicialmente como escultor con una obra relacionada en sus primeros momentos con el arte post conceptual. Sus experiencias con el paisaje le sitúan en proximidad a la obra de americanos como Richard Long, pero, a diferencia de otros artistas del llamado land art, Fulton no intervine directamente sobre el espacio sino que lo “atrapa” y lo sintetiza en unas cuantas imágenes con un gran valor poético.

Su estrategia artística se desarrolla a través de un viaje a pie, que el mismo denomina “walks”, caminatas. En ellas recorre un itinerario determinado con el que va a mantener una relación muy estrecha. Por una parte significa un esfuerzo físico considerable pero también le sirve para conocer con profundidad la historia, las características físicas o culturales de un territorio determinado. Y por supuesto, la experiencia personal. Esa que luego reproduce en su estudio, sintetiza en una serie de fotografías que por si mismas son capaces de transmitir la esencia de lo recorrido.

Las imágenes, en un blanco y negro riguroso, van acompañadas de unos textos que, por una parte informan de las coordenadas geográficas del lugar y por otra transmiten, a través de una frase evocadora, la experiencia del artista.

Aunque su trabajo se pueda poner en relación con el paseante romántico es una forma de acercarse a la Naturaleza y al paisaje muy alejada a la vez de esos presupuestos románticos o ecologistas. La relación de Hamish Fulton con el viaje es también opuesta al turismo actual. Sin duda se encuentra más próxima a la experiencia espiritual de la peregrinación en la que se recorre un territorio con el que se mantiene una relación sentimental estrecha. Como ha señalado el propio artista: “Si no camino no puedo hacer una obra de arte”. Esto también le sitúa frente a otros artistas contemporáneos que han encontrado en lo urbano el centro de su obra: “ La Naturaleza es la fuente de mi arte y el arte es una forma de protesta pasiva contra la dominación de la vida urbana. Tengo curiosidad por lo salvaje, no por la metrópolis”

Hamish Fulton inicia esta caminata en Finisterre, en donde tradicionalmente se acaban todos los caminos en España y lo hace el 12 de octubre, el llamado día de la Hispanidad, para llevar a cabo un recorrido concéntrico hacia el centro de la península, acabando en Toledo, la que fue capital histórica del reino.

200611hfulton03.jpg

Born in the UK in 1946, Hamilton currently lives in London. He studied at the St Martins School of Art, where he initially trained as a sculptor, working in what might be called post-conceptualism. However, his experiences with landscape brought him closer to US art practitioners like Richard Long, though, unlike other artists in the Land Art movement, rather that directly intervening in the physical space, Fulton “captures” and synthesises it in highly poetical images.

His art strategy develops while on journeys on foot he simply calls “walks”. Fulton follows a precise itinerary on these walks, and maintains a close relationship with his chosen path. On one hand, this requires a considerable physical effort, while on the other hand it gives him an in-depth acquaintance with the history and the physical or cultural features of the specific area. And then there is the personal experience he later synthesises in his studio in photographs that are in themselves capable of conveying the essence of the travelled path.

He couples the always black & white images with texts that feature the particular geographical coordinates of the place while at once transmitting the artist’s experience through an evocative phrase or sentence.

While his work might be related with the Romantic flâneur, its approach to Nature and landscape is at odds with those romantic or environmentalist principles. Likewise, Fulton’s relationship with travelling is radically opposed to present-day tourism. Without a doubt, it is closer to the spiritual experience of pilgrimage in which the individual travels through a territory with which he or she strikes up an emotional bond. As the artist himself says “no walk, no work”. He has also situated himself apart from contemporary artists who take the urban as the focus of their work: “Nature is the source of my art and the art is a form of passive protest against the dominance of urban life. I’m curious about the wilderness not the metropolis”.

Hamish Fulton began this “walk” in Finisterre, in Galicia, traditionally the end of all roads in Spain. He did so on 12th October, Hispanidad Day or Columbus Day as it’s known in the US, taking a concentric path toward the centre of the peninsula, finishing in Toledo, the old capital of the kingdom.

200611hfulton01.jpg

Hamish Fulton. Objetos invisibles de un artista errante

Una fotografía de Hamish Fulton recoge ese material que para sí puede que sueñe el artista: un numerosísimo conjunto de zapatillas deportivas perfectamente ordenadas en el estante de una tienda. Súmenle una mochila pequeña, en la que nunca puede faltar una botella de agua del país en el que se encuentre, y un bloc de notas y ya tiene Fulton todo lo que necesita para trabajar en el que es su medio desde hace ya casi medio siglo: el paisaje. Es, en sus propias palabras, un artista errante, un caminante sempiterno y pertinaz, que ha hecho del andar obra de arte.

La relación de artistas y espectadores con el paisaje ha vivido todo tipo de avatares, desde su mera existencia como fondo de las figuras a su irrupción como género definido o su consideración metafórico-romántica de expresión de los sentimientos humanos. Pero fue al final de los años sesenta del siglo pasado cuando un grupo de artistas conceptuales vino a centrar su actividad en el paisaje y a situarse, ellos mismos y sus obras, en el seno de la naturaleza viva, lejos del museo y las salas de exposiciones. En su inmensa mayoría podríamos definirlos como escultores de la naturaleza: la espiral sobre el lago de Smithson, los alineamientos de rocas de Long, los pararrayos de de Maria en el desierto de Nuevo México o el cráter excavado de Turrell, son piezas paradigmáticas. El trabajo de Fulton se distingue del de los demás en su carácter no intervencionista –“no soy un escultor”, repite–; por así decirlo, su obra es un pasar por el paisaje sin alterarlo jamás, sin mover una roca ni romper una rama ni asustar a un pájaro y es, a la vez, mucho más. Es el andar como un acto del espíritu y no una acción a la búsqueda de una experiencia espiritual. “Mis viajes son inútiles”, repite igualmente, “mi intención es la de ser influido por la naturaleza más que influirle a ella”, como explica uno de sus títulos, Pensamientos interrumpidos por el canto de un pájaro.

A lo largo de los años, pues, Fulton ha caminado miles y miles de kilómetros por los cinco continentes, generalmente en solitario y alguna vez acompañado, y siempre hacia destinos con un significado que, hay que decir, no es ni místico ni panteista, sino artístico. Él mismo cuenta cómo en 1969, en Rapids City, en Dakota del Sur, mandó revelar y hacer copias de algunas fotos que había tomado en los Badlands y en las que anotó algunas palabras para acompañarlas. Desde entonces, ese conjunto de marcha, fotografías y palabras –con algún dibujo esquemático o mínimas construcciones de madera– es lo que constituye su obra expuesta.

La fotografía, unas veces en color, las más en un blanco y negro muy contrastado, delimitada al fondo por una inalcanzable línea del horizonte, opone su instantaneidad a la duración y permanencia de la experiencia del viaje y resulta silenciosa frente a los sonidos de la naturaleza. Como expresa el artista: “los sentidos no están incluidos en la fotografía”. Documenta ésta la ausencia y la imposibilidad de la reproducción de la práctica –“una caminata es como un objeto invisible y un objeto no puede competir con la experiencia”, dice– y responde a maniobras de extrañamiento que revelan nuestras relaciones culturales con la naturaleza y el paisaje.

Los textos, configurados como murales sobre la pared de la sala, redactados en inglés y en la lengua del país (en ocasiones incluye dialectos regionales), y de una muy delicada y atrayente belleza, resumen sintéticamente cada una de sus andaduras. Así, ahora, en Helga de Alvear, leemos: “Viaje de 2498 kilómetros a pie por España. Partiendo el 12 de octubre de 2005, Día de la Hispanidad, de la costa atlántica en Finisterre. Caminando 16 días hacia el este hasta Logroño. Caminando 15 días hacia el sur hasta Elche de la Sierra. Caminando 11 días hacia el oeste hasta Sevilla. Caminando 11 días hacia el norte hasta Plasencia. Caminando 6 días hacia el este hasta Toledo.Terminando en la Ribera del Tajo. Toledo en el horizonte”. Una peregrinación inversa, que empezó sin reparos ideológicos ni históricos en el día de la Hispanidad para avanzar desde la periferia hacia el centro de la península y la antigua capital hispanogoda, que no ha sido, ni será, el último viaje de Fulton por España.

Fulton tiene una ecuación vital: Tiempo=Vida, Vida=Arte, Arte=Andar, Andar=Tiempo, y cuando se le pregunta por su posición política o por sus opciones frente a los problemas ecológicos o de conservación y permanencia del medio ambiente, Fulton responde a la manera de un artista: “No quiero hacer piezas que anuncien la destrucción del paisaje, como podría denunciar una campaña publicitaria. Quiero hacer un arte que muestre cómo el paisaje debería perdurar”.

Mariano Navarro

Anuncios

~ por magdalenarosso en 26 septiembre 2007.

2 comentarios to “Hamish Fulton”

  1. me gusta mucho tu forma de hacer…coloco un link

  2. Me atrae tu blog
    como un iman

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: